Gestión Ambiental

 

Toda actividad a realizarse en el continente blanco “Antártida”, debe cumplir con las normas y objetivos establecidos en el Tratado Antártico en cuanto a la  Protección del Medio Ambiente (Protocolo al Tratado Antártico sobre Protección del Medio Ambiente). Este Protocolo refuerza y complementa al Tratado Antártico para garantizar que la Antártida siga utilizándose exclusivamente para fines científicos y pacíficos, brindando herramientas y normativas para la protección de los valores ambientales.

La adhesión de Venezuela a este Protocolo fue aprobada el 8 de abril de 2014, en sesión ordinaria por la Comisión Permanente de Política Exterior de la Asamblea Nacional y se publicó la Ley Aprobatoria del Protocolo al Tratado Antártico sobre Protección del Medio Ambiente, en Gaceta Oficial N 40.405, el 6 de mayo de ese mismo año. Este documento se presentó en la ciudad de Washington, Estados Unidos, país depositario del Tratado Antártico, formalizando la nueva figura de Venezuela como miembro adherente del Tratado Antártico e incorporándose oficialmenteen el Comité de Protección Ambiental (CPA) el 31 de agosto de 2014.

El anuncio de la adhesión de nuestro país al Protocolo de Madrid, tuvo lugar durante la XXXVIII Reunión Consultiva del Tratado Antártico que se celebró en Brasil, en 2014. La noticia fue recibida con beneplácito por la comunidad internacional y automáticamente nuestro país también se integró al  Comité de Protección Ambiental (CPA), comité que nació en el seno del Protocolo de Madrid y es una de las representaciones técnicas más importantes en el  Sistema del Antártico. Al ingresar nuestro país al CPA, cuenta con voz, voto y veto en las deliberaciones, por lo cual puede dar recomendaciones y opiniones en materia ambiental antártica en las reuniones consultivas del Sistema del Tratado Antártico.

En este sentido la República Bolivariana de Venezuela, desde de noviembre del 2014 crea dentro del Programa Antártico Venezolano (PAV), la Coordinación de Gestión Ambiental, donde se propone un procedimiento apropiado para que cada actividad que se lleve a cabo en la Antártida sea considerada teniendo en cuanta sus posibles impactos sobre el medio ambiente antártico y sus ecosistemas involucrados.

Estos procedimientos consisten en que el expedicionario responsable de las actividades que se lleven a cabo en la Antártida sean notificadas al PAV mediante la presentación del proyecto que desea llevar a cabo, de manera detallada, a fin de realizar las Evaluaciones de Impacto Ambiental y el otorgamiento de diferentes permisos de ser necesario.

Nuestro país no posee base propia, pero ha venido trabajando en diversas líneas de investigación por medio de diferentes convenios binacionales, llevando a cabo diferentes proyectos. Aun cuando no existía esta coordinación y consientes de la responsabilidad que implica trabajar en el continente blanco siempre se realizaron Evaluaciones Medioambientales Iniciales y se circulaban en internet o eran enviadas a las coordinaciones de Gestión Ambiental del país con quien se trabajara.  Actualmente hemos implementado mejoras que nos servirán para ir creciendo en esta nueva coordinación.

El primer paso fue crear nuestro propio formulario para la Evaluaciones Iniciales  Ambientales (EIA). En nuestras expediciones se trabaja por colaboración o convenios bilaterales; si es necesario trabajar en Zonas Antárticas Especialmente Protegidas (ZAEPs) o Aéreas Antárticas Especialmente Administradas (ZAEA) y Sitios y Monumentos Históricos (SMHs), esta coordinación se encarga de realizar los trámites necesarios en coordinación con los entes responsables de los países con los que realizamos proyectos binacionales.  

Cualquier información adicional que se desee consultar puede ser revisada en la página web de la Secretaria del  Tratado Antártico http://www.ats.aq/index_s.htm.