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IVIC estudia proyectos de la nueva etapa del programa antártico venezolano

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Por: Nestor Piñerúa - Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.

Estudiar el sistema del clima global y la Antártida, las interacciones atmósfera-océano, evidencias de cambios climáticos, así como la biodiversidad y los glaciares, son algunas de las 18 propuestas que se discutieron en el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), el pasado 12 de septiembre, en la evaluación de los proyectos científicos aplicables en el Programa Antártico Venezolano 2009, el cual contempla una segunda expedición al continente blanco.

 El Ministerio del Poder Popular para Ciencia y Tecnología, la Universidad Central de Venezuela, la Universidad Simón Bolívar, la Universidad del Zulia, la Universidad Experimental de los Llanos Ezequiel Zamora, y el IVIC fueron representados por diferentes investigadores, quienes a través de mesas de trabajo, discutieron cada proyecto de investigación. Unos de los objetivos principales es lograr que cada proyecto científico cumpla con el Sistema de Tratado Antártico, garantizar la formación de científicos en temas aplicados a los estudios antárticos de Ciencias de la vida, Ciencias Físicas y Geociencias, así como integrar los esfuerzos de los países de América Latina para la prevención del cambio climático.
 

El director del IVIC, doctor Ángel Viloria, destacó la pertinencia que tiene cada proyecto de estudio. Afirmó que el instituto “tiene un carácter de ente administrador de los fondos que se están utilizando para el Programa Antártico Venezolano. De allí nació la construcción de un programa de estudios costeros y antárticos, que incluye el establecimiento de una base venezolana uruguaya en la península antártica de Bahía Esperanza. Además se cuenta con la colaboración de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana”.

 Las líneas de investigación del instituto tienen un fuerte componente ambiental. Hay diversidad biológica como es el caso de inventarios y censos de algunos organismos vivientes que habitan en la Antártida, estudios de evidencias de cambios climáticos y evaluaciones ambientales.
 
 

 

Juan Alfonso, Jefe del Departamento de Oceanología y Ciencia Costeras del IVIC y Coordinador Científico del Programa Antártico Venezolano expresó que la Antártida es un laboratorio a cielo abierto. “Allí se pueden estudiar no sólo fenómenos del ambiente, sino también mecanismos que no se pueden o se dificultan experimentar en nuestras latitudes. Nos permite ver interacciones de especies y mecanismos físicos únicos y muy trascendentales para nuestra vida diaria actual y sin dudas futura, ya que es un continente muy sensible. A pesar de la gran extensión del continente antártico, pudiéramos considerar que el hombre interacciona directamente sólo con un 2 % de ella, lo que unido a condiciones específicas de su clima y posicionamiento geográfico, hace que cualquier cambio inducido por él tenga incidencias mayores”. 

“Más allá de la ciencia estoy muy satisfecho con el Programa Antártico Venezolano, porque ha permitido unir a diferentes instituciones académicas y científicas del país hacia a un objetivo” agregó

 

Gustavo Malavé, Coordinador del Programa Antártico Venezolano manifestó que este plan es una actividad que está desarrollando el MppCT. “Estamos dándole continuidad a las investigaciones. Hemos convocado a organismos del Estado e institutos de educación superior para que participen en la segunda expedición venezolana en el continente antártico”.

 Malavé invitó a los investigadores latinoamericanos a participar en la expedición venezolana. Así mismo indicó que han recibido propuestas de Chile para que nuestros expertos hagan estudios doctorales en temas antárticos.  

La Antártida tiene una conexión con los mares, allá desembocan la mayoría de las corrientes marinas que pasan por el océano atlántico. Allí se encuentra el mayor porcentaje de agua dulce del planeta. Muchos científicos afirman que es un semáforo de la situación ambiental. Cualquier alteración tiene repercusión en nuestra vida diaria. Al derretirse los hielos implicarían el incremento del nivel de los mares y afectaría a las islas en nuestro continente.