Cintillo Oficial Gobierno

La Antártida y el Sistema del Tratado Antártico

Imprimir

 

Bienvenidos a adentrarse a este mundo fascinante de la Antártida, un continente que tiene interesantes particularidades, llamado continente blanco o continente para la paz. Muchos no han oído hablar de este continente, otros a pesar de conocerlo no entienden su dinámica. ¿Qué tiene de especial la Antártida? ¿Qué la hace tan diferente al resto de los continentes o al Ártico? Si buscamos información sobre la Antártida, sabremos que es el cuarto continente más grande del mundo y tiene una superficie total de 13.209.000 km2, situado casi en su totalidad al sur de los 66°30' latitud S (el círculo polar antártico), que rodea al polo sur. Abarca el continente polar austral y el océano Antártico. A la Antártida también se le conoce como Antártica o Continente Antártico. Sin embargo, esa definición no puede explicar la majestuosidad ni la imponente fuerza de la Antártida.

Si nos remontamos a su historia, lo primero que deberíamos saber es que la Antártida es impredecible, su clima cambia en fracciones de segundos y puedes tener la dicha de ver una aurora austral con colores inimaginables como vivir la tempestad más dura, todo el mismo día. El hombre a pesar que ha podido controlar y dominar la tierra, aún no ha podido dominar las fuerzas naturales de la Antártida y ha tenido que moverse según la dinámica climatológica del Continente Blanco, por ello cuando leo que se habló por primera vez de la Antártida en el siglo XVIII, cuando fue descubierta por el capitán de navío británico James Cook, primer explorador en cruzar el círculo polar antártico en 1770, y aunque circunnavegó la Antártida, nunca avistó el continente, siento admiración por aquellos aventureros que a pesar del peligro que corrían, tuvieron la osadía de intentarlo. Fue desde  1819 a 1821, cuando una expedición rusa bajo el mando del oficial naval Fabian Von Bellingshausen navegó alrededor de la Antártida y descubrió algunas islas cercanas a la costa. Los primeros grupos en avistar el continente fueron: el cazador de focas estadounidense Nathaniel Palmer y los oficiales navales británicos William Smith y Edward Branfield; ambos navegaron cerca de la punta de la península Antártica en 1820. El primer desembarco conocido se realizó el 7 de febrero de 1821, por otro cazador de focas estadounidense, el capitán de navío John Davis. En 1823 el ballenero británico James Weddell descubrió el mar que lleva su nombre y penetró hasta el punto más meridional que ningún barco había alcanzado jamás.

Sin embargo sólo se concedió el rango de continente a la Antártida a partir de 1840, cuando tres expediciones separadas, una expedición francesa a cargo de Jule Dumont d’ Urville, una expedición británica al mando de Sir James Ross y una expedición estadounidense dirigida por el Capitán de Navío Charles Wilkes, navegaron un trecho de costa y se dieron cuenta que la tierra cubierta de hielo que vieron realmente era una masa continental. Desde ese momento, la Antártida se convirtió en el continente más frío del planeta, con una temperatura media de -17° Celsius.

Al principio, la Antártida por su clima extremo y difícil acceso logístico, a diferencia del Ártico, no tenía población, pero con los adelantos en transporte y tecnología, y luego de firmarse el Tratado Antártico, actualmente es habitado por científicos y personal de logística de diferentes países, que viven en estaciones científicas y tienen como fin realizar investigaciones científicas de punta.

Algunos países tenían reclamaciones territoriales sobre la Antártida, sin embargo ningún país tenía su tutela, por lo cual en 1959 se firma el Tratado Antártico regulando así su administración. El Tratado Antártico, es uno de los más destacados acuerdos internacionales de la historia, que ha logrado preservar la Antártida para la paz y la ciencia, convirtiéndose en una referencia de cooperación y legislación internacional. Es el primer experimento exitoso que permite a un grupo de países preservarla y cuidarla, bajo una legislación aprobada y cumplida  por todos los países signatarios.

El Tratado Antártico fue firmado en Washington el 1º de diciembre de 1959 y entró en vigencia el 23 de junio de 1961. Sus primeros signatarios fueron:Argentina, Australia, Bélgica, Chile, Francia, Japón, Nueva Zelanda, Noruega, Rusia, Sudáfrica, Reino Unido y Estados Unidos, pero el Tratado dejó la puerta abierta a cualquier miembro de la Organización de las Naciones Unidas, u otro estado invitado por la totalidad de los signatarios consultivos. Desde su firma el número de signatarios creció hasta un total de 50 en 2012, pero solo 28 tienen plenos derechos decisorios (miembros consultivos), siendo el resto miembros adherentes sin derecho a voto. El gobierno de los Estados Unidos es el depositario del Tratado, mientras que la sede permanente de la Secretaría del Tratado Antártico está situada en la ciudad de Buenos Aires, Argentina y es el órgano administrativo que organiza lasReuniones Consultivasque se realizan cada año y centraliza y gerencia la información de los países miembros. Además, coordina la actividad de los grupos de trabajo que reúnen a expertos de todos los países, especialmente del Comité de Protección Ambiental.

Cabe destacar que desde su primer artículo, el Tratado establece que:“La Antártida se utilizará exclusivamente para fines pacíficos”. Gracias a ello, hoy es el único continente donde no ha habido enfrentamientos bélicos en toda la historia. Además la ciencia es la principal actividad que se desarrolla en el continente. Por ello, en su segundo artículo establece que“la libertad de investigación científica en la Antártida y la cooperación hacia ese fin […] continuarán”.

Para los propósitos del Tratado Antártico, la Antártida es definida como todas las tierras y barreras de hielo ubicadas al sur del paralelo 60° Sur, sin afectar derechos sobre el alta mar allí existentes.

Para garantizar el cumplimiento de la norma, así como crear toda una estructura que permita su desarrollo exitoso, podemos hablar del Sistema del Tratado Antártico (STA), el cual está integrado por El Tratado Antártico, la Convención para la Conservación de Focas Antárticas, la Convención para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos, el Protocolo al Tratado Antártico sobre la Protección del Medio Ambiente.

En STA desarrolla sus directrices en el marco de reuniones en el escenario internacional y regional. La Reunión Consultiva del Tratado Antártico que se realiza anualmente desde 1961, es un ejemplo importante ya que en este escenario los países consultivos y adherentes se reúnen para tratar temas y tomar decisiones que ponen en práctica los principios del Tratado Antártico y el Protocolo sobre Protección del Medio Ambiente, proporcionando líneas para la gestión del Área del Tratado Antártico.

En el escenario regional está presente la Reunión de Administradores de los Programas Antárticos Latinoamericanos (RAPAL), siendo un foro de coordinación a nivel latinoamericano de temas de orden científico, logístico y ambiental que tienen relevancia en el área antártica. Anualmente, participan Argentina, Brasil, Chile, Uruguay, Ecuador y Perú, como miembros plenos, y Venezuela y Colombia como miembros observadores.

En el escenario científico, quien se encarga de la promoción y coordinación de la investigación científica en la Antártida es SCAR, El Comité Científico de Investigaciones Antárticas, comité del Consejo Internacional para la Ciencia (ICSU).